Ser fan de Samael es ser fan de un Black Metal de fina maufactura, de letras inteligentes y actitud subversiva.
Es asimismo ser un rebelde contra el fanatismo sin sentido y ser lo más racionalista posible.
Pero lo mejor de ser fan de Samael es que en su última visita a nuestro país pude llevarlos a bautizarse a la Catedral Metropolitana pero Norberto Rivera mandó decirnos que no estaba para no recibirnos!!!
La opinión aquí vertida se hace bajo la más estricta libertad de expresión. Internet Libre.



